A pesar del significativo avance en los últimos años en los tratamientos modificadores del curso clínico de la Esclerosis Múltiple, los afectados de esta patología padecemos una sertie de síntomas y déficit neurológicos que son independientes de la evolución de la enfermedad.
Hay ocasiones en que la espasticidad es el resultado de las secuelas que algunos de los brotes que vamos padeciendo en el trascurso de la enfermedad.
El tratamiento y manejo de este síntoma es muy importante, ya que influye muy significativamente en nuestra calidad de vida.
La espasticidad es el aumento del tono de los músculos y nuestra sensación es de rigidez, limitación de la movilidad, espasmos musculares y calambres. Es uno de los signos más frecuentes en la Esclerosis Múltiple y nos supone un problema adicional al déficit motor aunque hay veces que la espasticidad actúa a modo de “bastón” y permite la marcha en una extremidad muy debilitada, en este caso la disminución excesiva nos puede hacer empeorar en nuestra independencia funcional. Este síntoma interfiere muy significativamente con la higiene personal y dificulta el mantenimiento adecuado de la postura.
La espasticidad produce molestias y dolor, lo que se traduce en problemas para las actividades de la vida diaria.
Es muy interesante tratar la espasticidad con rehabilitación. Nosotros también podemos hacer estiramientos de grupos musculares, así como la practica regular de ejercicios aeróbicos y de relajación, también es muy recomendable la práctica regular de la natación. Nuestro fisioterapeuta que conoce nuestro estado de afectación nos puede aconsejar una serie de estiramientos que podemos y nos interesa hacer en casa a diario, es imprescindible dedicarnos a nosotros mismos 20 ó 30 minutos al día para intentar encontrarnos mejor.
Hay estiramientos que más o menos conocemos todos, como son cuádriceps, gemelos
También existen tratamientos farmacológicos, con distintos resultados en cada persona, como decimos siempre “cada uno somos un mundo”; así como tratamientos intensivos que se suelen utilizar en casos muy seleccionados principalmente cuando el resto de tratamientos no han dado resultado.


